Menco

miércoles, 12 de agosto de 2009

Los sobrevivientes

Un avión se estrella en el Pacífico Sur. Sólo sobreviven tres personas: el piloto, un auxiliar de vuelo y una azafata que se agarran a los restos del avión. Al cabo de una semana a la deriva llegan a una isla desierta, lejos de cualquier ruta aérea y marítima. Saben que no los buscarán más. Entonces se organizan la vida, construyen una bonita cabaña, la naturaleza es generosa y les provee de carne, frutas y agua fresca. Ellos son jóvenes y fuertes...Al cabo de dos meses de convivencia en la isla, la azafata se decide a hablar de un tema con los otros dos... - Vamos a ver amigos... Estamos solos... Y puede ser para siempre. Nos hemos respetado desde el momento en que llegamos aquí... Tenemos nuestra intimidad... Todo está fenomenal... Pero... Creo que todos tenemos ciertas carencias... Yo sé que ustedes, por delicadeza, no quieren hablar conmigo de eso, por lo tanto lo hago yo: a ver si están de acuerdo en ésto... Tú me lo haces los días pares y tú los impares... Y si surge cualquier problema lo hablamos y lo solucionamos.Todos quedaron de acuerdo y encantados por haber estado tan organizados y poder hablar del asunto... Pasan unas semanas fabulosas... Cada uno su turno: uno los días pares y el otro los impares, con un respeto y un entendimiento ejemplar. Por desgracia, al cabo de unos meses a la chica la ataca un virus y se muere. Los dos hombres se quedan terriblemente tristes... Es una desgracia pero la vida continúa y vuelven a la rutina de antes... Un mes más tarde uno de ellos se dirige al otro y le dice:
- Escúchame, el tiempo pasa yo sé que esto es tan duro para ti como para mí, por eso tenemos que hablar... Me falta alguna cosa... Yo soy joven y no puedo seguir así... Tú que piensas?
El otro le dio las gracias por sacar el tema y le dice que él también está pasando por la misma situación...
- ¿Entonces tú también piensas como yo?
- Y sí... Y si no funciona lo discutimos.
- De acuerdo...- Entonces, ¿cómo nos lo organizamos?
- Tú los días pares y yo los impares.
- Está bien... No hay problema.
Y los hombres pasan otro montón de semanas geniales... Pero una noche uno le dice al otro:
- Escúchame, dijimos que lo discutiríamos si algo no iba bien... Bueno, yo pienso que esto no debe continuar... Estamos solos y necesitados, pero lo que estamos haciendo no me convence. Va en contra de la naturaleza.
- Me tranquilizas -le dice el otro- yo también estaba pensando como tú... me gustaría que parásemos... De todas formas ya no son las mismas sensaciones que antes...
- ¿Estás de acuerdo entonces?
- Sí, ¿y tú?- Yo también.
- Bueno, entonces,... ¿la sepultamos, no?
- Sí, la sepultamos...

martes, 11 de agosto de 2009

Me van a tener que disculpar

Me van a tener que disculpar. Yo sé que un hombre que pretende ser una persona de bien debe comportarse según ciertas normas, aceptar ciertos preceptos, adecuar su modo de ser a determinadas estipulaciones convenidas por todos. Seamos más explícitos. Si uno quiere ser un tipo coherente debe medir su conducta, y la de sus semejantes, con la misma e idéntica vara. No puede hacer excepciones, pues de lo contrario bastardea su juicio ético, su conciencia crítica, su criterio legítimo.Uno no puede andar por la vida reprobando a sus rivales y disculpando a sus amigos por el sólo hecho de serlo. Tampoco soy tan ingenuo como para suponer que uno es capaz de sustraerse a sus afectos y a sus pasiones, que uno tiene la idoneidad como para sacrificarlos en el altar de una imparcialidad impoluta. Digamos que uno va por ahí intentando no apartarse demasiado del camino debido, tratando de que los amores y los odios no le trastoquen irremediablemente la lógica.Pero me van a tener que disculpar, señores. Hay un tipo con el que no puedo. Y ojo que lo intento. Me digo: no puede haber excepciones, no debe haberlas. Y la disculpa que requiero de ustedes es todavía mayor, porque el tipo del que hablo no es un benefactor de la humanidad, ni un santo varón, ni un valiente guerrero que ha consolidado la integridad de mi patria. No, nada de eso. El tipo tiene una actividad mucho menos importante, mucho menos trascendente, mucho más profana. Les voy adelantendo que el tipo es un deportista. Imagínense, señores. Llevo escritas doscientas sesenta y tres palabras hablando del criterio ético y sus limitaciones, y todo por un simple caballero que se gana la vida pateando una pelota. Ustedes podrán decirme que eso vuelve mi actitud todavía más reprobable. Tal vez tengan razón. Tal vez por eso he iniciado estas líneas disculpándome.No obstante, y aunque tengo perfectamente claras esas cosas, no puedo cambiar mi actitud. Sigo siendo incapaz de juzgarlo con la misma vara con la que juzgo al resto de los seres humanos. Y ojo que no sólo no es un pobre muchacho saturado de virtudes. Tiene muchos defectos. Tiene tal vez tantos defectos como quien escribe estas líneas, o como el que más. Para el caso es lo mismo. Pese a todo, señores, sigo sintiéndome incapaz de juzgarlo. Mi juicio crítico se detiene ante él, y lo dispensa.No es un capricho, cuidado. No es un simple antojo. Es algo un poco más profundo, si me permiten calificarlo de ese modo. Seré más explícito. Yo lo disculpo porque siento que le debo algo. Le debo algo y sé que no tengo forma de pagárselo. O tal vez ésta sea la peculiar moneda que he encontrado para pagarle. Digamos que mi deuda halla sosiego en este hábito de evitar siempre cualquier eventual reproche.Él no lo sabe, cuidado. Así que mi pago es absolutamente anónimo. Como anónima es la deuda que con él conservo. Digamos que él no sabe que le debo, e ignora los ingentes esfuerzos que yo hago una vez y otra por pagarle.Por suerte o por desgracia, la oportunidad de ejercitar este hábito se me presenta a menudo. Es que hablar de él, entre argentinos, es casi uno de nuestros deportes nacionales. Para enzalzarlo hasta la estratósfera, o para condenarlo a la parrilla perpetua de los infiernos, los argentinos gustamos, al parecer, de convocar su nombre y su memoria. Ahí es cuando yo trato de ponerme serio y distante, pero no lo logro. El tamaño de mi deuda se me impone. Y cuando me invitan a hablar prefiero esquivar el bulto, cambiar de tema, ceder mi turno en el ágora del café a la tardecita. No se trata tampoco de que yo me ubique en el bando de sus perpetuos halagadores. Nada de eso. Evito tanto los elogios superlativos y rimbombantes como los dardos envenenados y traicioneros. Además, con el tiempo he visto a más de uno cambiar del bando de los inquisidores al de los plañideros aplaudidores, y viceversa, sin que se les mueva un pelo. Y ambos bandos me parecen absolutamente detestables, por cierto.Por eso yo me quedo callado, o cambio de tema. Y cuando a veces alguno de los muchachos no me lo permite, porque me acorrala con una pregunta directa, que cruza el aire llevando específicamente mi nombre, tomo aire, hago como que pienso, y digo alguna sandez al estilo de «y, no sé, habría que pensarlo»; o tal vez arriesgo un «vaya uno a saber, son tantas cosas para tener en cuenta». Es que tengo demasiado pudor como para explayarme del modo en que aquí lo hago. Y soy incapaz de condenar a mis amigos al tórrido suplicio de escuchar mis argumentos y mis justificaciones.Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las infinitas traiciones tan propias de nosotros los mortales.Y en realidad es por ese carácter tan defectuoso del tiempo que yo me comporto como lo hago. Como un modo de subsanar, en mis modestos alcances, esas barbaridades injustas que el tiempo nos hace. En cada ocasión en la cual mencionan su nombre, en cada oportunidad en la cual me invitan al festín de adorarlo y denostarlo, yo me sustraigo a este presente absolutamente profano, y con la memoria que el ser humano conserva para los hechos esenciales me remonto a ese día, al día inolvidable en que me vi obligado a sellar este pacto que, hasta hoy, he mantenido en secreto. Un pacto que puede conducirme (lo sé), a que alguien me acuse de patriotero. Y aunque yo sea de aquellos a quienes desagrada la mezcla de la nación con el deporte, en este caso acepto todos los riesgos y las potenciales sanciones.Digamos que mi memoria es el salvoconducto para volver el tiempo al lugar cristalino del cual no debió moverse, porque era el exacto sitio en que merecía detenerse para siempre, por lo menos para el fútbol, para él y para mí. Porque la vida es así, a veces se combina para alumbrar momentos como ése. Instantes después de los cuales nada vuelve a ser como era. Porque no puede. Porque todo ha cambiado demasiado. Porque por la piel y por los ojos nos ha entrado algo de lo cual nunca vamos a lograr desprendernos.Esa mañana habrá sido como todas. El mediodía también. Y la tarde arranca, en apariencia, como tantas otras. Una pelota y veintidós tipos. Y otros millones de tipos comiéndose los codos delante de la tele, en los puntos más distantes del planeta. Pero ojo, que esa tarde es distinta. No es un partido. Mejor dicho: no es sólo un partido. Hay algo más. Hay mucha rabia, y mucho dolor, y mucha frustración acumuladas en todos esos tipos que miran la tele. Son emociones que no nacieron por el fútbol. Nacieron en otro lado. En un sitio mucho más terrible, mucho más hostil, mucho más irrevocable. Pero a nosotros, a los de acá, no nos cabe otra que contestar en una cancha, porque no tenemos otro sitio, porque somos pocos, porque estamos solos, porque somos pobres. Pero ahí está la cancha, el fútbol, y son ellos o nosotros. Y si somos nosotros el dolor no va a desaparecer, ni la humillación ha de terminarse. Pero si son ellos. Ay, si son ellos. Si son ellos la humillación va a ser todavía más grande, más dolorosa, más intolerable. Vamos a tener que quedarnos mirándonos las caras, diciéndonos en silencio «te das cuenta, ni siquiera aquí, ni siquiera esto se nos dio a nosotros».Así que están ahí los tipos. Los once nuestros y los once de ellos. Es fútbol, pero es mucho más que fútbol. Porque cuatro años es muy poco tiempo como para que te amaine el dolor y se te apacigüe la rabia. Por eso no es sólo fútbol.Y con semejantes antecedentes de tarde borrascosa, con semejante prólogo de tragedia, va este tipo y se cuelga para siempre del cielo de los nuestros. Porque se planta enfrente de los contrarios y los humilla. Porque los roba. Porque delante de sus ojos los afana. Y aunque sea les devuelve ese afano por el otro, por el más grande, por el infinitamente más enorme y ultrajante. Porque aunque nada cambie allá están ellos, en sus casas y en sus calles, en sus pubs, queriéndose comer las pantallas de pura rabia, de pura impotencia de que el tipo salga corriendo mirando de reojito al árbitro que se compra el paquete y marca el medio.Hasta ahí, eso solo ya es historia. Ya parece suficiente. Porque le robaste algo al que te afanó primero. Y aunque lo que él te robó te duele más, vos te regodeás porque sabés que esto, igual, le duele. Pero hay más. Aunque uno desde acá diga bueno, es suficiente, me doy por hecho, hay más. Porque el tipo además de piola es un artista. Es mucho más que los otros.Arranca desde el medio, desde su campo, para que no queden dudas de que lo que está por hacer no lo ha hecho nadie. Y aunque va de azul, va con la bandera. La lleva en una mano, aunque nadie la vea. Empieza a desparramarlos para siempre. Y los va liquidando uno por uno, moviéndoseal calor de una música que ellos, pobres giles, no entienden. No sienten la música, pero sí sienten un vago escozor, algo que les dice que se les viene la noche. Y el tipo sigue adelante.Para que empiecen a no poder creerlo. Para que no se lo olviden nunca. Para que allá lejos los tipos dejen la cerveza y cualquier otra cosa que tengan en la mano. Para que se queden con la boca abierta y la expresión de tontos, pensando que no, que no va a suceder, que alguno lo va a parar, que ese morochito vestido de azul y de argentino no va a entrar al área con la bola mansita a su merced, que alguien va a hacer algo antes de que le amague al arquero y lo sortee por afuera, de que algo va a pasar para poner en orden la historia y que las cosas sean como Dios y la reina mandan, porque en el fútbol tiene que ser como en la vida, donde los que llevan las de ganar ganan, y los que llevan las de perder pierden. Se miran entre ellos y le piden al de al lado que los despierte de la pesadilla. Pero no hay caso, porque ni siquiera cuando el tipo les regala una fracción de segundo más, cuando el tipo aminora el vértigo para quedar de nuevo bien parado de zurdo, ni siquiera entonces van a evitar entrar en la historia como los humillados, los once ingleses despatarrados e incrédulos, los millones de ingleses mirando la tele sin querer creer lo que saben que es verdad para siempre, porque ahí va la bola a morirse en la red para toda la eternidad, y el tipo va a abrazarse con todos y a levantar los ojos al cielo. Y no sé si él lo sabe, pero hace tan bien en mirar al cielo.Porque el afano estaba bien, pero era poco. Porque el afano de ellos era demasiado grande. Así que faltaba humillarlos por las buenas. Inmortalizarlos para cada ocasión en que ese gol volviese a verse una vez y otra vez y para siempre, en cada rincón del mundo. Ellos volviendo a verse una y mil veces hasta el cansancio en las repeticiones incrédulas. Ellos pasmados, ellos llegando tarde al cruce, ellos viéndolo todo desde el piso, ellos hundiéndose definitivamente en la derrota, en la derrota pequeña y futbolera y absoluta y eterna e inolvidable.Así que señores, lo lamento. Pero no me jodan con que lo mida con la misma vara con la que se supone debo juzgar a los demás mortales. Porque yo le debo esos dos goles a Inglaterra. Y el único modo que tengo de agradecérselo es dejarlo en paz con sus cosas. Porque ya que el tiempo cometió la estupidez de seguir transcurriendo, ya que optó por acumular un montón de presentes vulgares encima de ese presente perfecto, al menos yo debo tener la honestidad de recordarlo para toda la vida. Yo conservo el deber de la memoria.Eduardo Sacheri

jueves, 23 de julio de 2009

Lanús
Coherencia, fútbol y trabajo
El equipo de Zubeldía se transformó en el espejo de la mayoría de los clubes de la argentina. La humildad, el trabajo y un proyecto serio fueron las claves del “grana”.

A dos años del título conseguido por Lanús y tras quedar como el equipo con más puntos en la temporada, nos encontramos con un equipo mucho más maduro y consciente de que el proyecto que comenzó ya hace unos años hoy es una realidad.
La mayoría de los futboleros coinciden con que este proyecto es un modelo a seguir y elogio tras elogio sus jugadores, concientes de esto, sólo piensan en seguir por esta senda y no bajar los brazos. “Nos damos cuenta de lo que generamos, de a poco hay que ir madurando y por más que sepamos que somos el club más elogiado, hay que seguir trabajando en inferiores ya que somos el futuro del club y debemos mantener el prestigio”, comentó Facundo Rossi jugador de la octava división del club.
Quizás a la hora de encontrar el factor más importante de este proyecto, nos encontramos con varias aristas: dirigentes, equipos técnicos, hinchas y jugadores. Todas estas patas construyeron la mesa en la cual se apoyó este proyecto. Para Rossi “lo más importante para el club es el trabajo en inferiores” ya que “el club no es de traer jugadores de afuera”, sino que se concentra “en los chicos de las divisiones menores”.
Pero Lanús no sólo forma jugadores de fútbol. También personas de bien tal como comentó Rossi que la educación cumple un papel fundamental, ya que lo que más se les pide a los jugadores es que vayan al colegio y sean educados para que el día de mañana sepan elegir en caso de tener representante o en caso de que les hagan una nota, sepan hablar y saber lo que dicen.
Lanús demostró que no hace falta tener grandes cuentas bancarias, jugadores “estrellas” con contratos millonarios o patrocinadores que aporten cifras de mas de cinco ceros. Sino que el trabajo diario, un plan a futuro, dirigentes honestos y técnicos capaces pueden aportar lo necesario para lograr los objetivos planteados. Hoy en día los chicos que recién arrancan se fijan en Lanús para poder proyectar su futuro y para tener chances de jugar en primera, teniendo en cuenta la importancia que el club les da a los más chicos. A este tema Rossi se refirió dejando en claro: “Creo que estando en este club las posibilidades de jugar en primera son mayores a las de otros clubes. Como dije antes el club se concentra más en los jugadores de inferiores y eso es muy importante”.
Habrá que mirar para adelante y ver como el futuro se va ganando un lugar en el presente para que el día de mañana pase a convertirse en el pasado y leyenda de un club que, por más de no alzar ninguna copa, se coronó campeón de la coherencia.

lunes, 29 de junio de 2009



Adrián Blas Taffarel (43)


“El fútbol no es para todos”
El ex futbolista de Newell´s, Ferro y Banfield, entre otros, habló sobre su presente como coordinador y entrenador de fútbol en el club Jorge Newbery de Venado Tuerto.



A casi 10 años de su retiro como futbolista y 20 del título ganado con Newell´s, nos encontramos con un hombre que día a día contribuye al crecimiento y formación de chicos que sueñan con llegar a jugar en primera, con emigrar al exterior y con vestir la celeste y blanca.
Sueños: miles. Caminos: uno solo. El del trabajo, perseverancia, respeto y muchos valores más, que tanto Taffarel como su grupo de trabajo, les inculcan para que éste sueño paso a paso vaya convirtiéndose en una realidad.
“El selectivo regional lleva cuatro años en Venado y es un proyecto que lo traigo de mi paso por clubes en donde me tocó estar, especialmente en Unión y Cultura de Murphy”, comentó. Luego agregó que en un principio contaba con la ayuda del reconocido goleador Alberto Acosta y de David Visconti, como así también de un apoyo económico de un empresario de Buenos Aires. Al tiempo sucedió que por diferencias se disolvió este grupo, se asoció al empresario Oscar Ceresole y comenzó con el trabajo del selectivo en Venado Tuerto.
- ¿Básicamente que función cumple el Selectivo Regional Venado Tuerto?
- El proyecto es en si la captación de chicos con condiciones naturales y el trabajo diario para tratar de mejorarles estas condiciones, para que después tengan posibilidades a nivel de divisiones inferiores de AFA y algunos con perspectivas de llevarlo afuera del país.
- ¿Qué metas y objetivos se plantearon al principio?
- Primero brindar un servicio a padres e hijos en donde el chico se sienta contenido y el padre esté contento con que el hijo haga algún deporte. Las metas son explotar las condiciones natas del chico y ayudarlo para que las pueda desarrollar. Hoy en día tenemos chicos que pasaron por el selectivo y que se desempeñan en Lanús, Huracán y Newell´s y hay posibilidades de llevar a algún chico al exterior.
- ¿Cómo es la relación con los padres?
- Siempre trabajamos de la misma manera, la idea es que los padres depositen su confianza en nosotros, saber que somos profesionales en lo que estamos haciendo, que no vamos a buscar ni lesionar, ni provocar malestar en los chicos.

- ¿Y se logró eso?
- Si, se ha logrado. Creo que la seriedad con la que trabajamos nos permite el respeto de los padres. Indudablemente que a todos no los vamos a poder conformar. Hay chicos que a lo mejor los papás se creen que están para estar en otro lugar y no pueden estar, entonces por ahí se crea esa sensación de que el chico no tenga la posibilidad. Pero el fútbol es así, no es para todos, sino todos jugarían en Primera.
- ¿Cómo fue la experiencia de enfrentarse con clubes de AFA como Lanús, Estudiantes y Newell´s?
- Es la experiencia que se necesita en el proyecto. A nivel local uno se encuentra con equipos de Liga que, sin desmerecerlos, no tienen un trabajo serio. Entonces cuando te enfrentas contra ellos y les ganas 6 o 7 a 0 no es la realidad.
- ¿Cuál es la realidad entonces?
- La realidad es cuando te toca enfrentar los equipos de AFA y saber que ese equipo puede ser superior a vos. Ese es un déficit que tenemos, lo que pasa es que para lograr eso necesitas un presupuesto importante. Un viaje a Buenos Aires con una delegación no baja de $ 2000, entonces eso encarece mucho el costo del proyecto.
- Aún así en un momento se rumoreó la posibilidad de que Jorge Newbery jugara en los torneos de AFA. ¿En qué quedó esto?
- Si es cierto. Esto se puede lograr a través de una invitación gracias a alguna relación importante en AFA. Pero cuando te dan esa invitación, tanto cuando vos viajas como cuando vienen a jugar en tu cancha, los viajes y estadías de las delegaciones corren por tu cuenta, entonces el presupuesto indudablemente se va muy arriba.
- Hace un rato habló de la gran diferencia del club con los demás equipos de la Liga Venadense, ante esto: ¿Cómo se hace para motivar a los chicos?
- La motivación siempre la imponemos con el hecho de que ellos están realmente para otra cosa. Están para una prueba para un equipo de AFA y tratamos de meterles en la cabeza que traten de jugar de la manera que le vamos diciendo para que cuando les toque estar en una prueba importante puedan rendir al máximo.
- ¿Cómo sigue la relación con los chicos que emigraron a otros clubes como Lanús, Huracán y Newell´s?
- Seguimos en contacto, ya sea telefónicamente o cuando viajamos a verlos. Sobre todo con la gente que los manejan a ellos. Por ejemplo con el coordinador de Lanús, estoy en permanente contacto telefónico y me va informando la evolución de cada chico como así también si el chico no evoluciona.
- En un momento se barajó la posibilidad de realizar intercambios con el Espanyol de Barcelona y de participar en torneos internacionales. ¿En que quedó eso?
- Bueno eso está por hacerse. Estuve hace una semana atrás en Italia, con el tema de un chico que llevamos a probarse (Blas Tapparello) y me invitaron que lleve una delegación para jugar allá, pero todo tiene un precio. Yo me encargo de toda la parte de técnica, táctica, búsqueda y colocación de chicos. La parte económica del proyecto esta a cargo de Oscar Ceresole y su presupuesto es hasta ahí, harían falta sponsors que permitan que eso se pueda hacer.
- Recién nombró a Blas Tapparello, un chico salido del Selectivo y dijo que estuvieron en Italia. ¿Qué resultados tuvo?
- Lo de Blas está muy bien. La última parte que fuimos nos invitó el Inter que lo quería ver, estuvimos una semana y anduvo muy bien. Tiene una personalidad bárbara, es un goleador. Le tocó jugar un partido para el Inter e hizo 3 goles, ganaron 4 a 0. Está muy bien pero también está el tema del Siena que el presidente lo quiere y lo más probable es que continúe su carrera allí.
- ¿Quiénes además de usted están en la parte de entrenamiento en el Selectivo?
- A mi par está Gerardo Celoria y unos profes y entrenadores a los que les volcamos el trabajo. La idea es que ellos vallan aprendiendo a medida que trabajan con nosotros para que en un momento lo puedan hacer directamente ellos. Igualmente siempre estamos supervisando y viendo que las cosas se hagan como queremos nosotros. Realmente en ese sentido somos muy estrictos, tanto Gerardo como yo.
- ¿Desde que edad a que edad forman parte del selectivo los chicos?
- En el selectivo la búsqueda es a partir de los 10 u 11 años y hasta los 15 o 16, pero más de esa edad no porque se torna muy difícil que el chico pueda recepcionar y desarrollar en tan corto plazo todo lo que se les enseña. Tengamos en cuenta que hoy un chico de 16 o 17 años ya está en reserva y algunos están picando en primera por lo que se hace muy difícil colocar un chico de esa edad.
- ¿Y hasta los 10 u 11 años?
- Anterior a esa edad tenemos una escuela de fútbol bárbara a la cual acuden chicos de Venado Tuerto y la zona. La idea es que vallan aprendiendo a medida que se van divirtiendo y después de ahí sacamos también algunos chicos para el selectivo.
- ¿Cuántos chicos forman parte del selectivo?
- Tenemos 200 chicos en la escuela de fútbol y otros 70 u 80 chicos que están dentro del selectivo. Por eso como dije anteriormente necesitamos por lo menos cada 20 chicos un entrenador, por lo que estamos rodeados de gente que piensa como nosotros y que está a la par nuestra.
Matías Menconi

miércoles, 22 de abril de 2009


Un poco de humor... Se aceptan sugerencias...

lunes, 20 de abril de 2009

Golpe de estado 1976

¿Que determinó el golpe de estado de 1976?

Tras el fallecimiento de Juan Domingo Perón el 1 de Julio de 1974, asume la presidencia la vicepresidente Isabel Martínez de Perón en un período muy turbulento marcado por una inflación desenfrenada, una gran agitación y un auge de la violencia en la vida política del país.
En ese contexto su gobierno se deterioraba día a día, en 1975 se produjeron 860 muertos por causas políticas y la inflación alcanzaba al 330 %. El país tuvo cuatro ministros de Economía en un año y uno de ellos, Celestino Rodríguez, implementó una serie de medidas que desataron la gran inflación provocando el famoso Rodrigazo.
En tanto, la violencia no era un factor mucho menor ya que en Tucumán, cae un avión que llevaba soldados para en frenar la guerrilla local y estos derriban un Hércules C-130. Por su parte, montoneros intentaron atacar un regimiento de Formosa aunque sin tener éxito. Y como éstas, muchas más acciones de violencia que se fueron sumando al descontento social
La presidenta pide licencia por salud y el 7 de octubre firma un decreto que encarga a las fuerzas Armadas el cuidado interno y la lucha contra la subversión, lo cual les servirá para ampararse y justificarse después en su accionar contra las organizaciones guerrilleras.
Ante todos estos factores, la sociedad estaba harta de violencia, de problemas económicos y se extienden en un reclamo de orden en todos los sectores.
Bajo todo ese marco tuvo lugar el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 sin reacciones populares de importancia.



¿Quienes fueron sus autores y actores? ¿Cuál fue la Junta Militar que se instaló en primera instancia?

El 24 de marzo las fuerzas armadas deponen y arrestan a Isabel Perón. Asume el poder la Junta de Comandantes en Jefe integrada por el General Jorge Videla, el almirante Emilio Massera y el brigadier Orlando Agosti. Dos días después se asigna a Videla como presidente, luego lo reemplaza Viola, a este le sigue Galtieri y lo reemplaza Bignone.



¿Que repercusión tuvo la sociedad respecto del golpe?

Al tomar el “Control del país”, la Junta Militar llevó a cabo, entre otras cosas, la disolución de los partidos políticos y del Congreso, la anulación de la libertad de prensa y expresión, reemplazo de la Corte Suprema de Justicia, supresión de toda actividad política y sindical y entrega económica. No obstante esto, la sociedad en general no se enteraba de lo que estaba pasando debido al control del gobierno militar sobre los medios de comunicación que no informaban con libertad y debían acatar órdenes que les impedían dar a conocer la realidad. Solo con el paso del tiempo y luego de los hechos aberrantes de secuestros y desapariciones masivas la sociedad fue cayendo en lo que estaba sucediendo aunque aun así debían permanecer callados y no opinar para no ser uno más en la lista.



¿Que injerencia tuvo el mundial de fútbol de 1978 en el proceso de reorganización nacional (PRN)?

El mundial de fútbol de 1978 fue un objetivo prioritario para la Junta Militar ya que la alegría pública y futbolera sería una excelente máscara de la Argentina Cruel. Se puede decir que el gobierno encabezado por Videla utilizó el mundial para tapar todo lo que estaba ocurriendo simultáneamente, como por ejemplo que a un kilómetro del Monumental se encontraba la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el centro clandestino de detención más grande de la última dictadura o que a algunos kilómetros más, los aviones arrojaban a los prisioneros vivos al fondo del mar.
Durante la inauguración del campeonato, el 1º de Junio, y mientras jugaban Alemania y Polonia, un grupo de mujeres caminaban en torno a la Pirámide de Mayo con pañuelos blancos en sus cabezas. Eran las madres de Plaza de Mayo pidiendo por sus hijos desaparecidos. Durante los 25 días que duró el mundial desaparecieron 63 personas.
Hoy a más de 30 años del aquel golpe están quienes siguen convencidos que el gobierno no sólo utilizó el mundial, sino que colaboró para que la selección diera la vuelta olímpica. Más allá de esto que es pura opinión personal, el ex entrenador y campeón del mundo ese año César Luís Menotti, aseguró que la dictadura militar lo “usó” y aclaró que “lo del poder que se aprovecha del deporte es viejo como la humanidad” y que “mientras se jugaba el mundial nadie podía imaginarse que en esas horas se tiraban a los cadáveres al océano”.



¿Que utilización le dio el PNR al seleccionado argentino en el mundial ´78? ¿Que rol cumplieron los medios en la instauración del proceso?

La utilización que se le dio básicamente al seleccionado argentino durante el mundial, fue la de mantener a la sociedad aislada de los hechos que se estaban sucediendo en el país a través de una gran pasión popular como lo es el fútbol y más aún teniendo en cuenta que el país obtuvo su primer copa del mundo, lo cual fue muy festejado masivamente dejando de lado por un tiempo todo lo relacionado con política y economía. En sí el gobierno obtuvo lo que esperaba con el mundial y con el seleccionado ya que logró esa pantalla que buscaba apoyando masivamente al equipo dirigido por Menotti.
En cuanto a los medios de comunicación cumplían el rol que podían o bien el que se le dictaba, ya que debían estar bajo censura y control de la Junta Militar y quieran o no apoyar el gobierno o por lo menos no ponerse en contra. En síntesis la injerencia de los medios, tanto como la de la selección, fue involuntariamente muy importante para la aceptación en primera instancia de la instauración del proceso de reorganización nacional.



¿Cuales fueron los aspectos básicos del plan económico de Martines de Hoz?

La dictadura implementó un plan basado en el liberalismo monetario que era apoyado por bancos extranjeros y organismos internacionales. El funcionario encargado de cumplir el plan económico de los militares fue José Alfredo Martínez de Hoz, quien puso fin al Estado intervencionista, a la protección del mercado interno y al subsidio a empresas. Se congelaron los sueldos y dejó actuar al mercado libremente.
Se sacaron los controles de precios y se redujeron las retenciones a las exportaciones y se inauguró el pedido de créditos a organismos internacionales: la Argentina recibió del FMI 400 millones de dólares.
Los resultados finales fueron desastrosos, se inició la famosa «bicicleta financiera». Hubo un gran endeudamiento externo, las industrias quebraron y al finalizar la dictadura la inflación se había desatado.
Una analogía de aquel plan económico con el que hay hoy en nuestro país puede tomarse desde el lado del apoyo




¿Que fue el plan cóndor y en que consistió?

El Plan Cóndor se firmó en 1974 por los jefes de Policía del Cono Sur con la intención de combatir a la oposición de las dictaduras de Augusto Pinochet en Chile, Hugo Banzer en Bolivia, Alfredo Stroessner en Paraguay, Joäo Figueredo en Brasil, y de los gobiernos de Isabel Perón en Argentina y Juan María Bordaberry en Uruguay. Pero, con dictaduras en todos los países involucrados, era algo más. Contaba con una perfecta coordinación de todas las fuerzas de seguridad y llevaban a cabo secuestros, detenciones, torturas y asesinatos de opositores, dentro y fuera de sus fronteras nacionales. Para demostrar su efectividad, un comando militar uruguayo asesina a dos legisladores de su país exilados en Buenos Aires: Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz. Con total impunidad, dejan los cadáveres maniatados en un auto en la populosa intersección de la avenida Perito Moreno y Dellepiane, en pleno barrio de Flores.



¿Que repercusiones internacionales tuvieron el PNR?

Casi todos los países del mundo reconocieron a la Junta Militar como la autoridad en Argentina. Los Estados Unidos decían que: “Un país no reconoce ni deja de reconocer ningún gobierno. Continúa las relaciones normales con el que ejerza el dominio efectivo del territorio y declare cumplir los compromisos internacionales contraídos”. Pero a sólo 3 días del golpe, Argentina recibía un crédito del F.M.I. por 127 millones de dólares que había sido negado de manera sistemática durante el gobierno democrático.
Quizás sin saberlo, muchos países apoyan las ordenanzas que dejan bajo control operacional de los comandantes de zonas a la totalidad de las fuerzas de seguridad.



¿Que determinó la caída del PNR?

El 30 de Marzo de 1982, se realizó una importante concentración de trabajadores. La policía reprimió duramente a miles de trabajadores que se concentraron en diferentes lugares del país marcando así el comienzo del fin de la dictadura.
El 2 de abril, las Fuerzas Armadas ocupan las Islas Malvinas dando comienzo a la guerra de Malvinas con Gran Bretaña. La mayoría de los argentinos apoyaron la decisión del gobierno de ocupar militarmente las Islas Malvinas.
La dictadura militar, necesitaba de apoyos internos para mantenerse en el poder, pero todas las negociaciones fracasaron, el gobierno ocultaba la información con los comunicados falsamente triunfalistas.
El 14 de junio las tropas argentinas se rinden ante las tropas británicas y el día 17 Galtieri renuncia a la presidencia y asumió Reynaldo Bygnone, quien, de inmediato, convocó a elecciones para Octubre de 1983.
El inesperado desenlace de las elecciones frustraría las intenciones de las Fuerzas Armadas de enterrar el tema de las violaciones a los derechos humanos.
El 10 de diciembre Raúl Alfonsin asume la presidencia de la Nación y el 17 del mismo mes, el Poder Ejecutivo envía al Congreso un Proyecto de Ley de Reordenamiento Sindical, criticado por en sindicalismo.



Conclusión:

Por empezar cabe aclarar que este golpe de estado de 1976 fue el más sangriento de nuestra historia, donde predominaba el miedo, la impunidad y la inseguridad en la gente. No encuentro ninguna razón para justificar el accionar del gobierno militar de turno en ese nefasto proceso que se basó en el autoritarismo, dejando de lado el libre albedrío y la libertad de expresión, a través de la censura. Aunque no fue solo eso sino que lo peor de todo este proceso, fue negarle a los que pensaban distinto (según ellos los subversivos) la libertad de decidir sobre sus propias vidas, encarcelándolos, torturándolos e incluso quitándoles la vida.
Si bien el país venía de un turbulento gobierno de Isabel Martínez de Perón, en donde existía una gran cantidad de hechos de violencia, guerrilla e incluso en el tema económico con un fuerte inflación, el proceso de reorganización nacional nunca llegó a cambiar esa situación. Ya que la violencia fue la herramienta fundamental del proceso, la guerrilla no fue del todo combatida, y la economía no mejoró sino que terminó mucho más devastada.
Quizás lo único bueno y que se puede rescatar de este golpe, fue la enseñanza que dejó. La enseñanza que nos dice que con violencia, represión, censura, privación de la libertad y todo tipo de acto contra los derechos humanos, no solucionan los problemas de fondo, como tampoco los soluciona ganar un mundial de fútbol. Esta sabia enseñanza que cerró el peor capitulo de nuestra historia con un punto final y que deja en claro que un proceso así, nunca más.